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Tuesday, June 2, 2015

LÄS TRIPÄS ★ Mañana sera mvy tarde ★ kassette

Ya en las calles!! LASTRIPAS - mañana sera muy tarde. Casete final 2015.
Despues de varios años sin grabar nada. Regresan con su ultima grabacion de
despedida, lastripas. 5 ruidos del mas crudo hardcore crust desde el
oriente de la sucia venezuela. Guitarra afilada, bajo crujiente. Bateria
estridente y voz agresiva. Letras anarquistas contra lo establecido. Todo
el arte por gustavo. Ilustracion trasera del cancionero po Daniel Ännoying
<https://www.facebook.com/danielkaaos>. Portada en glase delgado. Casete
con sticker. Cancionero impreso a dos caras. Edicion limitada y enumerada a
mano en 120 copias. Editado y distribuido por:
*Rock svb discos 008-  rocksvbdiscos (A) gmail.com
*existencia muerta recorda 024-  existenciamuertarecords (A) gmail.com
*doderlein zine y diytro 004-  doderlein.diystro (A) gmail.com
*kaos diystro records 023-  kaosdiystrorecords (A)gmail com

https://www.youtube.com/watch?v=T8wb_ZbGyw4


Monday, May 19, 2014

AUREA - irracional / cosmic crust (VEN)

AUREA is a young band of three disparate 
We play cosmic crust. Our lyrics destroy misconception of human as the center of the universe. 
 
This material was recorded and mixed by Los Nietos de Bel, in a live session somewhere in Puerto La Cruz, Venezuela. Wind, sea and fire effects were captured thanks to the nature of the coast of the Caribbean Sea. 
Coming soon a 150 copies diy cassette edition release. Labels: La Casa En La Costa, Existencia Muerta Records and Kaos Diystro Records. 
Aurea is. Susana / vocals and lyrics - Carlos / guitar - Gustavo / drums. 
 

Saturday, March 8, 2014

Ahora más que nunca: Autonomía, Autogestión, Acción Directa y Solidaridad

 * Declaración ante los eventos de Febrero-Marzo 2014

           Colectivo Editor de El Libertario e Individualidades Anarquistas

No había que ser un genio para pronosticar que la calamitosa situación
económico-social venezolana, heredada tras 14 años de gobierno de Hugo
Chávez y agravada en poco más de un año con Nicolás Maduro, estaba
generando una presión conflictiva presta a estallar, especialmente cuando
cesaron los desbocados incrementos del ingreso a cuenta del "oro negro"
que sostuvieron hasta 3 o 4 años atrás la fantasía de un "socialismo
petrolero". Los recursos que entran siguen siendo muy abundantes, pero el
despilfarro, la incapacidad, la corrupción y la voracidad de quienes
gobiernan son aún mayores. Entre narcogenerales y otros rapaces con
uniforme, altos burócratas que cubren todos los grados de la avidez a la
nulidad, boliburgueses, bolichicos y demás beneficiarios de las bondades
de CADIVI, la gruesa tajada de la castroburguesía, del Estado cubano y sus
asesores en el terreno prestos a trampear, o los agentes de esas
transnacionales que tan lucrativos réditos han obtenido en sus tratos con
la "revolución bolivariana", la olla debía reventar más temprano que
tarde, con la población presenciando ese show desvergonzado en el poder y
padeciendo a la vez lo peor en inseguridad, desabastecimiento, crisis de
servicios públicos y la inflación más alta del mundo.

Solo el descaro obsceno de la propaganda oficial, más la ceguera -
tarifada y/o cuasirreligiosa - de alguna izquierda autoritaria siempre
presta de postrarse ante el Amado Líder de moda, han podido ver en ese
cuadro que se ha agravado a ojos vistas el resultado de maquinaciones de
cierto imperialismo que les cae mal (otros se presentan como "amigos").
Según este cuento absurdo, de 1999 hasta hoy, la economía venezolana ha
sido manejada dentro de una brillante estrategia de construcción del
socialismo, atención prioritaria e inmediata a las necesidades de los
desposeídos, pulcritud en el manejo de fondos, y participación social
masiva, activa y vigilante gracias a los órganos del "poder popular" y
la "contraloría social"; siendo así, de haber algo que transitoriamente
ande mal es por algún complot golpista de los yanquis y sus lacayos
locales, pues en lo esencial las cosas nunca han ido mejor y el futuro por
ese camino es absolutamente promisorio.

Pero desde febrero y con toda rudeza, la calle dice otra cosa porque la
verdad del cuento es otra. Prácticamente en todos los centros urbanos
importantes (y somos un país con poco más de 85 % de población urbana)
ocurrieron protestas masivas que, contrario a lo que se ha dicho sobre
"alborotos solo de burgueses y pequeño burgueses", tienen un contenido
social transversal donde hay personas de todas las condiciones, ya que de
no ser así ¿cómo explicar lo multitudinario y la duración del proceso?
Por lo demás, si bien en lo económico (crisis del capitalismo petrolero
rentista y extractivista) está la motivación estructural del estallido,
hay multiplicidad de causas para que unas y otras personas hayan salido y
sigan saliendo a protestar, causas ciertamente potenciadas por la
incapacidad patente de un gobierno que solo le resuelve a los
"enchufados", y ahora tal vez a menos de ellos porque menguan la
producción y las divisas petroleras.

Es importante insistir en cuanto a que esta insurgencia colectiva ha sido
y es básicamente espontanea, pues si bien hubo algunos que se la
olfatearon para sacar provecho político (como Leopoldo López y su pequeño
partido o María Corina Machado), de ellos puede decirse que, si bien han
logrado figuración en los acontecimientos, no dirigen a lo que se ha
desatado. Incluso, es clara la ruptura en el sector que antes respondía a
las líneas que venían de la oposición electoral y su Mesa de Unidad
Democrática, evidenciada en hechos como la reacción de rechazo de la
multitud ante Henrique Capriles y otros de esos dirigentes en distintos
eventos públicos durante estas jornadas. Vemos cierta correlación entre
eso y lo que ocurre en el chavismo, donde una importante base electoral
que en fidelidad a Chávez votó por Maduro hace un año -compromiso que la
mayoría ratificó dando el triunfo al oficialismo en las regionales de
diciembre-, ahora luce indiferente ante los agitados llamamientos para que
exprese visiblemente su adhesión al gobierno, de modo que los escasos
actos públicos oficialistas de fechas recientes no han sido ni la sombra
de lo que era corriente ante lo  que solía convocar Chávez. Tal inacción
de la masa chavista (que Maduro ha pretendido romper con una histérica
convocatoria para que se integre a la represión) plantea una de las
interrogantes más significativas del momento actual, ya que de mantenerse
o de romperse en uno u otro sentido resultaría determinante en lo que al
final suceda con la actual coyuntura.

Represión desmedida ha sido la respuesta privilegiada y casi única que,
hasta el momento de escribir estas líneas, ha dado el Estado venezolano.
Al parecer no tenía otra, ni todavía la tiene, al menos para remplazarla
como su opción principal. En primer lugar porque económicamente está
embrollado en los vaivenes del capitalismo petrolero de un modo más claro
que en cualquier otra coyuntura de los últimos 70 años; hay muchas menos
posibilidades de ganar legitimidad y respaldo obsequiando migajas de la
zanahoria rentista, así que solo queda repartir los palos de la Guardia
Nacional "del Pueblo" y de los paramilitares con look cheguevariano de
los "colectivos". Ni que decir que esta vía ha traído costos inmediatos y
riesgos a futuro: con los paracos "rojo-rojitos" tienen los mismos
problemas que con una lata llena de gusanos, es fácil abrirla y soltarlos,
la complicación viene para recogerlos y/o controlarlos. En cuanto a la GN
y la impresión colectiva ante su faena de estos días, solo cabe decir que
ha generado en Venezuela el florecimiento de un filón de propaganda, ánimo
y conciencia antimilitarista que desde el anarquismo nos corresponderá de
ahora en adelante impulsar - llevándolo más allá de la bipolaridad "el
militar bueno y el malo" -, pues estamos contra la misma existencia de los
aparatos castrenses como órganos de control y coerción social.

En segundo lugar, tras la experiencia de 2002, el chavismo quedó con la
obsesión que el principal riesgo en cuanto a su salida del poder era por
vía del golpe de Estado, por lo que preparó sus mecanismos de respuesta
para ello. El énfasis en armar, entrenar y coordinar a los paramilitares
viene en esa línea; también la insistencia propagandística: primero
hablando del "golpe económico", luego del "golpe en proceso", ahora del
"golpe lento", todo lo cual tiene un desmentido ridículamente paradójico
cuando, en medio de esos supuestos golpes, ese gobierno-víctima extiende
las fechas libres de Carnaval y llama a su celebración. Así mismo, ese
libreto tan trabajado y bien aprendido exigía presentar al eventual
adversario como inequívocamente fascista y enfrentado a las mayorías
populares, lo que por un lado galvanizaría el apoyo explícito al régimen
por parte de amplios sectores de la colectividad, mientras por el otro
ganaría apoyos importantes en lo internacional. Pero al final los hechos,
su secuencia y - no menos importante - la torpe actuación de Nicolás
Maduro y su comparsa, han hecho que el aspecto represivo sea el que
destaque, con el consiguiente deterioro de la credibilidad política del
régimen, que sigue invocando al Lobo Feroz de una asonada militar que
nadie ve, huele o siente. Pasan días y semanas sin verse la menor prueba o
evidencia, salvo chismes y rumores, de una acción armada e
inconstitucional de envergadura destinada a desplazarlo del mando (¡pues
de eso se trata un golpe de Estado!), mientras que las adjetivaciones como
"fascista" y el anuncio de próximas "agresiones imperialistas" ya causan
rubor vergonzante entre los maduristas más tímidos o discretos, en tanto
que el resto de la gente lo toma como pretexto para nuevos chistes.

Entonces, que quede claro: no está planteado en lo inmediato un golpe de
Estado que signifique una ruptura decisiva con esa élite beneficiaria del
régimen que se lista en el primer párrafo, pues sería absurdo que se
ajusticiaran a si mismos. Pese a todas las dificultades y la obtusa
gestión del equipo gobernante, aún quedan márgenes para que dentro del
capitalismo y aplicando medidas de ajuste capitalistas con las que todos
los que hoy ejercen o compiten por el poder estatal están de acuerdo, los
herederos del chavismo - con o sin Maduro - podrían recuperar la
gobernabilidad plena. Puede que la perorata de "socialismo", "poder
comunal" y "poder popular" siga en uso o no (es detalle menor), pero de
ningún modo cabe creer que boliburgueses y "enchufados" al mando van a ir
por otra ruta que no sea aquella que les conceda garantías e impunidad.
Ahora, más que bajo el caudillaje de Chávez, todo apunta a que esa ruta
pase por acuerdos políticos con la oposición, y en Venezuela eso significa
dar acceso más amplio al maná petrolero. Ya lo hicieron con Lorenzo
Mendoza y con ese sector de burgueses que en estos años se olvidó de
arriesgarse con la producción, para vivir ahora de las tetas pródigas de
CADIVI y la especulación cambiaria. También está el arreglo con los
agentes financieros internacionales y los costosos chinos, quienes
ayudarían a salir del atolladero pero imponiendo sus condiciones.

Por nuestro lado, antes de que se impongan planteamos un claro rechazo a
las medidas de ajuste por venir, donde una vez más los de abajo, los de
siempre, pagaremos los platos rotos, como se acostumbra sea bajo el
capitalismo neoliberal o bajo este capitalismo de Estado. Seguiremos en la
brega por potenciar alternativas reales de autonomía para las mayorías,
esas que de algún modo se han anunciado en el vigor, entusiasmo e ingenio
que de tantas maneras se han expresado en estas protestas. Parte de esa
tarea ha sido acompañar los eventos, presentar públicas evidencias y
denuncias de la brutalidad represiva del Estado, así como mostrar lo que
esté a nuestro alcance para entender y analizar lo que han sido estos
acontecimientos. Pero más importante es seguir esforzándonos para que el
mayor número de personas, en todos los ámbitos donde tengamos presencia e
incidencia, comience en conjunto a concebir y construir soluciones a los
problemas que les afecten, que vengan de ellas y no de dirigentes para
quienes su máxima prioridad es el beneficio propio y de sus compinches
cercanos. ¡AUTONOMÍA, AUTOGESTIÓN, ACCIÓN DIRECTA Y SOLIDARIDAD!

Venezuela, 6 de marzo de 2014

Para leer la edición extraordinaria online, número 72, marzo 2014, de El
Libertario: http://issuu.com/ellibertario/docs/libertario72
(http://issuu.com/ellibertario/docs/libertario72)

Para descargar la edición extraordinaria de El Libertario número 72,
marzo 2014: https://www.mediafire.com/?3k7z8rbkvqx56qo
 (https://www.mediafire.com/?3k7z8rbkvqx56qo)
 

Monday, February 24, 2014

Resumen express de la situación venezolana para curiosos y poco informados

Rafael Uzcategui
 
El 4 de febrero de 2014 estudiantes de la Universidad Nacional Experimental del Táchira, ubicada en el interior del país, realizaron una protesta debido al abuso sexual contra una compañera debido a la situación de inseguridad de la ciudad. La manifestación fue reprimida y varios estudiantes detenidos. Al día siguiente, otras universidades del país realizaron su propia protesta pidiendo la liberación de estos detenidos, siendo a su vez reprimidos y algunos estudiantes encarcelados. La ola de indignación tenía el contexto de la crisis económica, la situación de escasez y crisis de servicios básicos, así como el comienzo de la aplicación de un paquete de medidas económicas por parte del presidente Nicolás Maduro. Dos políticos opositores, Leopoldo López y Maria Corina Machado, intentan capitalizar la ola de descontento convocando a nuevas manifestaciones bajo el lema de “La Salida”, para presionar por la renuncia del presidente Maduro. Su llamado también reflejaba las divisiones a lo interno de los políticos opositores y el deseo de desplazar el liderazgo de Henrique Capriles, quien rechaza públicamente las protestas. La coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD), tampoco las apoya.
 
El gobierno, al reprimir las protestas, logra que las mismas se extiendan por todo el país. El 12 de febrero de 2014, personas en 18 ciudades se movilizaron por la liberación de los detenidos y en rechazo al gobierno. En algunas ciudades del interior, particularmente castigadas por la escasez y la falta de luz y agua, las movilizaciones son multitudinarias. En Caracas tres personas son asesinadas en el marco de manifestaciones. El gobierno culpa de las muertes a los propios protestantes, pero el diario de mayor circulación del país, Ultimas Noticias, quien recibe el mayor presupuesto publicitario del gobierno, revela mediante fotografías que los asesinos eran funcionarios policiales. Como respuesta, Nicolás Maduro afirma en cadena de radio y televisión que los organismos policiales habían sido “infiltrados por la derecha”.
 
La represión contra los manifestantes no sólo utiliza organismos policiales y militares, sino que ha incorporado la participación de grupos paramilitares para disolver violentamente las manifestaciones. Un miembro de Provea, ONG de derechos humanos, fue secuestrado, golpeado y amenazado de muerte por uno de ellos en el oeste de Caracas. El presidente Maduro ha estimulado públicamente la actuación de estos grupos, a los cuales denomina “colectivos”.

El gobierno venezolano actualmente controla todas las estaciones de televisión, y ha amenazado con sanciones a las radios y periódicos que transmitan informaciones sobre las manifestaciones. Por ello, el espacio privilegiado para la difusión de información han sido las redes sociales informáticas, especialmente twitter. El uso de dispositivos tecnológicos personales ha permitido grabar y fotografíar ampliamente las agresiones de los cuerpos de represión. Organizaciones de derechos humanos reportan que en todo el país los detenidos (muchos de ellos ya liberados), han sobrepasado los 400, y que han sufrido torturas –incluyendo denuncias sobre abuso sexual-, tratos crueles, inhumanos y degradantes. Cuando esto se escribe 5 personas han sido asesinadas en el marco de manifestaciones.
 
En sus discursos Nicolás Maduro estimula que los manifestantes en su contra asuman posiciones más radicales y violentas. Automáticamente, sin ninguna investigación criminalística, afirma que cada persona fallecida ha sido asesinada por los propios manifestantes, a quienes descalifica permanentemente con todos los adjetivos posibles. Sin embargo, esta beligerancia parece que no está siendo compartida por todo el movimiento chavista, pues muchas de sus bases se encuentran a la expectativa de lo que pase, sin expresiones activas de apoyo. Maduro ha logrado movilizar únicamente a los empleados públicos en las escasas manifestaciones de calle que ha realizado. A pesar de la situación y debido a la grave situación económica que enfrenta, Nicolás Maduro continúa tomando medidas económicas de ajuste, siendo la mas reciente el aumento de la Unidad Tributaria.
 
El aparato de Estado reitera permanentemente que enfrenta un “Golpe de Estado”, que repetiría lo sucedido en Venezuela en abril del 2002. Esta versión ha logrado neutralizar a la izquierda internacional, la cual ni siquiera ha expresado su preocupación por los abusos y muertos en manifestaciones.
 
Las protestas se realizan en muchos puntos del país y carecen de un centro de dirección, siendo convocadas a través de redes sociales. En los manifestantes hay opiniones diversas sobre los partidos políticos opositores, por lo que es posible encontrar tantas expresiones de apoyo a los mismos como de rechazo. En el caso de Caracas son protagonizadas especialmente por sectores de clase media y universitarios. En el interior del país, en cambio, se han incorporado sectores populares a la protesta. En Caracas las peticiones son mayoritariamente políticas, libertad para los detenidos y renuncia del presidente, mientras que en el interior del país incorporan demandas sociales, como la crítica a la inflación, la escasez y la falta de servicios básicos. Aunque algunas protestas se han tornado violentas, y algunos manifestantes han utilizado armas de fuego contra policías y paramilitares, la mayoría de las protestas, especialmente fuera de Caracas, siguen siendo pacíficas.
 
La izquierda revolucionaria independiente venezolana (anarquistas, sectores del trotsquismo y del marxismo-leninismo-guevarismo) no tiene ninguna incidencia en esta situación y somos simple espectadores. Algunos estamos denunciando activamente la represión estatal y ayudando a las víctimas de violación a los derechos humanos. Venezuela, un país históricamente petrolero, posee niveles bajos de cultura política en la población, por lo que los manifestantes opositores tienen el mismo problema de “contenidos” que las bases de apoyo al oficialismo. Pero mientras la izquierda internacional les continúe dando la espalda y apoye acríticamente la versión estatal de golpe de Estado, deja a miles de manifestantes a merced de los discursos más conservadores de los partidos políticos de oposición y sin referentes anticapitalistas, revolucionarios y de cambio social que pudieran influenciarlos. En este sentido la detención de Leopoldo López, líder conservador opositor, intenta que su figura se convierta en centro de una dinámica movimientista que hasta el momento que esto se escribe, había superado a los partidos políticos opositores al gobierno de Nicolás Maduro.
 
¿Qué pasará en el corto plazo? Creo que nadie lo sabe con exactitud, especialmente los propios manifestantes. Los acontecimientos están en pleno desarrollo
 
Para información alternativa sobre Venezuela recomendamos:
http://periodicoellibertario.blogspot.com
http://www.derechos.org.ve
http://laclase.info
 
Pd: Si usted quiere leer los elementos que contradicen que en Venezuela haya golpe de Estado, le recomiendo leer https://rafaeluzcategui.wordpress.com/2014/02/17/las-diferencias-de-abril/